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Eficiencia de Cosecha de Soja Enero 2007
Progresos significativos. Nuevos desafíos de adopción tecnológica y nuevos valores de tolerancias.

Las pérdidas durante la cosecha de soja pueden disminuir el saldo exportable en 567 millones de dólares. El avance tecnológico logrado y la mejora en cantidad y calidad de cosechadoras desde el 2003 al 2006, sumado a la tarea del INTA PRECOP en concientización y capacitación, permitió reducir las pérdidas en un 15%, valuadas en un aumento del saldo exportable de 100 millones de dólares por año.

La propuesta actual del INTA PRECOP par el 2007 es lograr reducir los valores actuales en un 18% en los próximos 3 años, aumentando el saldo exportable en otros 100 millones de dólares. También el PRECOP propone reducir las pérdidas actuales de daño mecánico al grano durante la cosecha y postcosecha en un 40% en los próximos 3 años.

Las pérdidas de cosecha de soja de la campaña 2005 / 2006 evaluadas por el INTA PRECOP en 7 provincias, indican un promedio de 141 kg/ha, a diferencia de los 166 kg/ha de la campaña 2002 / 2003, reduciéndose las mismas en 25 kg/ha, cifra que, multiplicada por el área de siembra de la presente campaña de 16,05 millones de hectáreas, da un incremento del saldo exportable de 100 millones de dólares anual.

Las mejoras sustanciales en los niveles de pérdidas en Soja se detectaron en los 2 últimos años, pero todavía se pueden reducir significativamente, dado el rejuvenecimiento del parque de cosechadoras de 11,5 años de edad promedio en el 2002 a 8,57 a fines del 2006. Por otro lado, la cantidad de cosechadoras disponibles aumentó en los últimos 4 años, de 18.000 en el 2002 a 22.347 en el 2006.

Para cumplir el objetivo, se propone entre otras cosas, adelantar el inicio de la cosecha, regular mejor los cabezales y cosechadoras y reducir un 10% la velocidad de avance.

La figura del contratista especializado y tecnológicamente actualizado, aparece como aliado al logro de este objetivo.

Tabla 1

Propuesta INTA PRECOP 2007

25 kg/ha de reducción de pérdidas

2007    141 kg/ha de pérdidas totales 

-> Beneficio 100 millones de dólares
 
  por año año de saldo exportable

2010    116 kg/ha de pérdidas totales

 
Tabla 2: 
Evaluación del PRECOP en 7 provincias. Campaña 2005/2006. Tolerancia: 90 kg/ha. Valor actualizado INTA PRECOP Campaña 2006/2007

Tipo de pérdidas

Valor promedio kg/ha

% del rendimiento

Total de pérdidas

141

5,3%

Pérdidas por cosechadora

121

4,5%

Fuente: Evaluaciones de pérdidas de 8 Coordinaciones de INTA PRECOP. Datos promedio de: EEA Anguil, EEA Pergamino, EEA Balcarce, EEA Concepción del Uruguay, EEA Rafaela, EEA San Luis, EEA Oliveros.

Las pérdidas durante la cosecha de soja de 141 kg/ha, multiplicadas por el área de siembra de 16,05 M/ha de la campaña 2006 / 2007, representan 2,26 millones de toneladas de granos que quedan en el rastrojo, cantidad que reduce el saldo de exportaciones en aproximadamente los 567 M/U$S.

 
Tabla 3

Soja

Pérdidas

Tolerancia para 2.650 kg/ha

Kg/ha

% sobre el rendimiento

Kg/ha

% sobre el rendimiento

Precosecha

20

0,75

0

0

Cosechadora

121

4,5

90

3,4

Total

141

5,3

90

3,4

 
Tabla 4

Cosechadora

121 kg/ha

Tolerancia para 2660 kg/ha

Cabezal

85

70 %

63

2,3

Cola

36

30 %

27

1,1

Aclaración: los nuevos valores de tolerancia fijados por el PRECOP en el 2007, son de 90 kg/ha. Este valor, debe mantenerse independientemente al rendimiento del cultivo; la tolerancia será siempre de 90 kg/ha por cosechadora para cualquier rendimiento del cultivo. Estos valores son orientativos y están fijados para condiciones de cultivo buenas, si el cultivo presenta mucha susceptibilidad al desgrane natural (pérdidas de precosecha alta, etc.), la tolerancia por cosechadora debe incrementarse.

 
La pregunta es: ¿será posible lograr en 3 años la reducción de pérdidas en cosecha de soja que el PRECOP propone en el 2007? Sí es posible, porque el parque de cosechadoras mejoró en cantidad y calidad, y la información de cómo hacerlo está disponible; además Argentina posee productores y contratistas de cosechadoras muy bien preparados para lograrlo. Además el cultivo de soja es el que mayor carga tecnológica posee en Argentina.

El proyecto INTA PRECOP trabaja junto al productor, al contratista, al industrial. El desafío está planteado y debemos hacerlo en poco tiempo. El dinero y el tiempo invertido en capacitación y regulación (costo cero) tendrá sólo en soja, un premio de 100 millones de dólares, con los cuales, se podrían adquirir nada menos que 660 cosechadoras de tamaño medio por año.

Mercado de cosechadoras

Fue evidente que la cosecha de más de 80 millones de toneladas de la campaña 2005/2006 fue recolectada con mayor rapidez que en los años anteriores, ingresando la cosechadora a tiempo, con un cultivo de madurez apropiada, un grano con poco deterioro climático y escasas pérdidas de precosecha. Todo esto produjo un importante aporte para el logro de la tan anhelada eficiencia de cosecha que pretende el Proyecto PRECOP del INTA.

Aún falta un buen número de cosechadoras en Argentina, para permitir bajar la velocidad promedio de avance de las cosechadoras dentro del lote, lo que evidentemente redundaría en una drástica reducción de las pérdidas ocasionadas por la cosechadora (cabezal y cola), mejorando la calidad del grano al reducir el régimen del cilindro de trilla, y por ende, el daño mecánico; por otro lado, con un menor índice de alimentación el sistema de separación y fundamentalmente el de limpieza, posibilita culminar con granos más limpios y sin impurezas en la tolva de la cosechadora, lo que predispone a un mejor almacenamiento y calidad de los mismos en el proceso de industrialización.

Resumen: Argentina evidenció una mejora en la disponibilidad de oferta de cosechadoras. Ahora la cosechadora espera al cultivo y no el cultivo maduro a la cosechadora. Por ello, se produjo una reducción en las pérdidas de precosecha, y una disminución de riesgos de pérdidas climáticas. Por otro lado, Argentina no dispone actualmente de un parque de cosechadoras para cosechar 85 millones de toneladas a la velocidad de avance adecuada, lo que posibilitaría menores pérdidas aún y un grano más sano y limpio.

Argentina desea crecer en área y en productividad hasta alcanzar en el 2010 los 100 millones de toneladas; por lo tanto, debe reponer no menos de 1.800 cosechadoras/año en los próximos 4 años.

El parque de cosechadoras se rejuveneció un 25% en 4 años, reduciéndose la edad de 11,5 años a 8,57años en el 2006.

También el parque creció en oferta: de 18.000 cosechadoras en el año 2002, se pasó a contar con 22.347 activas en el año 2006; en 4 años, la oferta creció en un 24%. Todo esto contribuyó a reducir los 100 millones de dólares de pérdidas durante la cosecha de soja.

Los productores y los contratistas no sólo invirtieron en cosechadoras, sino que también arrastraron las ventas de tractores, dado que el crecimiento de la capacidad de trabajo de las cosechadoras provocó un aumento en la capacidad de las tolvas autodescargables, y con ello, la necesidad del recambio de vehículos para traccionarlas.

El 45% de los tractores que se venden en Argentina, tienen el destino del seguimiento de los equipos de cosecha, traccionando un acoplado autodescargable; es un dato muy importante a tener en cuenta, dado que el tractor para arrastrar una tolva por el rastrojo cosechado en siembra directa, debe ser ágil, liviano, potente, con tracción asistida y principalmente ergonómico en su puesto de conducción, destacándose la necesidad de estar equipado con neumáticos de alta flotación, principalmente de carcaza radial para evitar huellas y compactación.

Tipos de pérdida durante la cosecha de soja

1- Pérdidas de precosecha

Son aquéllas provocadas por causas naturales e inducidas por un ineficiente manejo previo del cultivo, ajenas al proceso de cosecha. Se producen principalmente por desgrane natural, y/o plantas volcadas, que resultan imposibilitadas de ser recolectadas por el cabezal de la cosechadora. Además, las condiciones climáticas adversas afectan la calidad del grano, lo que se traduce en una mayor susceptibilidad al daño mecánico.

Las causas que pueden influir para una mayor o menor cantidad de pérdidas de precosecha son:

  • Elección del cultivar: deben tenerse en cuenta aquellos cultivares que manifiestan alto potencial de rendimiento para la zona, menor tendencia al vuelco, mayor despeje en la inserción de las primeras vainas, menor dehiscencia natural, ausencia de retención foliar, y menor susceptibilidad al deterioro de los granos antes y durante la cosecha.

  • Densidad de siembra: una densidad de siembra óptima, permite contar con un espaciamiento entre plantas capaz de realizar una buena competencia con las malezas y mayor eficiencia en el aprovechamiento de la luz, el agua y los nutrientes. Esto permite llegar a la cosecha con tallos bien desarrollados y con vainas a mayor distancia del suelo, que permitan un buen trabajo de la barra de corte de la cosechadora. Para elegir la densidad de siembra, se deben tener en cuenta otros factores como la variedad, la latitud, el sistema de labranza o SD, el distanciamiento entre hileras, la fecha de siembra, y también la heterogeneidad ambiental (baja, media y alta fertilidad).

  • Espaciamiento entre hileras: como se sabe, en Argentina existe la tendencia al acortamiento de distancia entre hileras, y ello va de la mano al hecho de lograr una correcta intercepción de la radiación en el estado fenológico apropiado; en la medida que las distancias entre hileras se acortan, existe menos competencia entre plantas en la línea a igual densidad, lo que puede bajar la inserción del primer nudo reproductivo, siendo necesario un mayor cuidado en la altura de corte y la velocidad de avance de la cosechadora. Como ventaja de la distancia estrecha en la cosecha de soja, se puede mencionar que las cuchillas de la barra de corte presentan mayor número de hectáreas de duración, dado que trabajan y se desgastan más proporcionalmente entre ellas.

  • Relieve del terreno: cuanto más parejo y nivelado sea el terreno, menores serán las pérdidas por altura de corte y mejor será el trabajo del cabezal.

  • Oportunidad de cosecha: El grano de soja es muy susceptible a sufrir alteraciones y está más expuesto al daño mecánico que le pueda ocasionar la cosechadora, en la medida que la cosecha se demora y la humedad del grano se reduce. La cosecha se trata de una tarea que debe realizarse en el momento oportuno, con buen equipamiento y una correcta evaluación de la cosechadora y el cabezal. Cuando el grano alcanza el 16% de humedad, las plantas presentan poca susceptibilidad al desgrane, por lo que constituye la humedad óptima para ser cosechado y almacenado sin mayores dificultades. El grano cuando se sobreseca en planta, es más susceptible al desgrane y al daño mecánico, cosechado y almacenado.

  • Fenómenos meteorológicos: Condiciones climáticas adversas en el momento de la cosecha, afectan la calidad del grano, perdiendo éste el peso y aumentando la susceptibilidad al daño mecánico. Esto se hace más evidente en los cultivos de ciclo corto.

Las condiciones de escasa oferta de equipos de cosecha en cantidad y calidad, sumadas a la carencia de cultura de eficiencia en la cosecha, dificultan disponer del equipo de cosecha en tiempo y forma, retrasando el inicio de la cosecha y predisponiendo al grano a un mayor daño mecánico, lo cual, hace imprescindible prestar atención a los momentos y lugares donde se pueden presentar pérdidas y daño mecánico al grano.

Pérdidas por cosechadora en Soja

Figura 2. Discriminación de las pérdidas promedio en la cosecha de Soja, según porcentaje, tipo y lugar donde se producen.

Fuente: INTA PRECOP, 2006.

 

Se debe tener en cuenta que del 100% de las pérdidas por cosechadora en Soja (121 kg/ha), el 70% (85 kg/ha) lo ocasiona el cabezal, y que de esas pérdidas, 48 kg/ha son ocasionados en promedio por el movimiento y fricción, que la barra de corte le imprime a las plantas en el momento del corte, generalmente por exceso de velocidad de avance, falta de recambio de cuchillas o deficiencias en la regulación del sistema (Figura 2). Las pérdidas observadas por altura de corte en gran medida, son ocasionadas por el exceso de velocidad de avance; las cosechadora crecieron más en capacidad de trilla, separación y limpieza que en ancho del cabezal; además los cultivares actuales presentan un mayor índice de cosecha, o sea, tienen menos altura de planta y más rendimiento, lo cual, le permite al sistema de trilla, separación y limpieza trabajar dentro de las tolerancias de pérdida a más velocidad, quedando como siempre la limitación de la barra de corte, mecanismo en el cual no se puede evolucionar, al menos para cosechar en cultivos en siembra directa, o sojas de segunda sobre trigo.

Pérdidas por Cabezal

De todas las operaciones que realiza la cosechadora, la recolección es la parte más importante. Cuando el cultivo de Soja está en condiciones de ser cosechado, es muy susceptible al desgrane y exige un buen tratamiento durante el corte de la planta y su introducción a la máquina. En las pérdidas producidas por el cabezal, el componente principal es el desgrane (40%), seguido por ramas sueltas (13%), pérdidas de vainas por altura de corte (10%) y vainas sueltas (7%).

Causas de las pérdidas por cabezal

Las vainas sueltas son provocadas principalmente por el agitamiento de la planta en el momento de corte, sumado al accionamiento del molinete.

Las pérdidas por desgrane son principalmente ocasionadas por el movimiento de plantas en el momento del corte, el movimiento lateral al ser desplazada por la cuchilla hacia el puntón (corte tijera), y el movimiento en el mismo sentido de avance de la cosechadora al ser superada la capacidad de corte por la velocidad de avance (550 rpm de mando de cuchilla = 7 km/h) (Figuras 3, 4 y 5).

 

Figura 3. Izq.: Movimiento lateral de la planta con el sistema de corte 3" x 3" convencional. Der: desplazamiento de la planta para un índice de corte normal; en la medida que la velocidad de avance supere los 7 km/h, la planta se inclinará más, el desgrane será mayor y la altura real de corte más elevada, lo que provocará peinado y desgrane de las vainas inferiores.

 

Figura 4. Efectos de diferentes alturas de corte sobre la inclinación de las plantas, para un mismo índice de corte. Notar también cómo cambia la altura de corte real, en la medida que la planta se inclina. Este esquema demuestra que no siempre es conveniente colocar la barra de corte cerca del suelo, porque es mejor dejar dos vainas por altura de corte, que desgranar cuatro por exceso de movimiento o frotación entre plantas.

 

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Figura 5. Izq.: Granos que caen fuera de la batea del cabezal, por empuje de la cuchilla principal causando la pérdida. Der.: efecto del molinete sobre el desgrane; observar que el desgrane provocado por el molinete, en su gran mayoría ingresa a la batea sin ocasionar pérdidas.

 

 
Otras causas de las elevadas pérdidas por cabezal pueden ser:

  • Mal estado de las cuchillas.

  • Mal estado general del molinete.

  • Sinfines de diseño incorrecto, poco diámetro y sin dedos retráctiles en todo su ancho.

  • Excesiva velocidad de avance.

  • Mal funcionamiento de los sistemas de copiado del terreno.

  • Incorrecto índice de molinete, altura y avance inapropiado.

  • Cultivo en mal estado al momento de cosecha (inicio de cosecha retrasado).

  • Incorrecto equipamiento del cabezal (flexible corto y duro) y sin automatismo de copiado del terreno.

  • Altura de corte demasiado baja. Altura de corte demasiado alta para el cultivo.

  • Falta de capacitación y compromiso del operador de la cosechadora.

  • Falta de un control por parte de los interesados del trabajo de cosecha (propietario del lote ausente, o bien, presente en el lote pero sin voluntad y conocimiento para evaluar pérdidas y sugerir cambios).

Soluciones a las pérdidas de cabezal en Soja

  • Controlar periódicamente el estado de cuchillas, puntones y mandos de accionamiento de la barra de corte.

  • Regular correctamente el índice de molinete en relación a la velocidad de avance.

  • Cosechar a velocidades normales, no superar los 7 km/h.

  • Controlar la flexibilidad del flexible y todos sus mecanismos de automatismo de copiado del terreno (control de altura y autonivelación del cabezal).

  • Invertir tiempo en la regulación de la máquina junto al contratista.

  • Controlar las pérdidas con la metodología PRECOP.

  • Regular la máquina hasta lograr disminuir las pérdidas en un nivel aceptable con la mayor velocidad de avance posible.

  • Informarse. Capacitarse. Estar presente durante la tarea de cosecha.

  • Motivar al equipo de trabajo (recordar que el operario de la cosechadora es la figura clave del proceso).

Buen equipamiento, mantenimiento de la barra de corte y velocidad de avance que no supere los 7 km/h, será clave para trabajar con bajos niveles de pérdidas.

 

Autores:
 
Ing. Agr. M.Sc. Mario Bragachini
Ing. Agr. José Peiretti
Lic. Daniel Damen
INTA PRECOP – EEA Manfredi

 
Para mayores consultas:
 
Proyecto Eficiencia de Cosecha y Postcosecha de Granos. Unidad Ejecutora:
INTA EEA Manfredi. Ruta Nac. 9, km 636. (5988). Manfredi. Córdoba.
Tel/Fax: (03572) 493039
Web: www.cosechaypostcosecha.org
Email: eeamanfredi.agroind@inta.gob.ar